
Del álbum de L. Ronald Hubbard, Campo de Batalla: la Tierra
La letra de esta canción, que refleja el profundo compromiso personal de Ronald con la paz mundial, se reprodujo en miles de pergaminos que se entregaron, en su nombre, a las organizaciones que se dedican a los mismos fines.
¡¡ESCUCHADME!!
Salid del infierno de disparos y granadas,
Salid de este caos de contiendas,
Traigamos paz a esta lucha sin sentido.
¿Por qué cortejamos a esa zorra llamada guerra?
¿Por qué hacer de la Tierra una noche destrozada?
No hay éxtasis en el matar.
Sólo el amor puede dar al hombre una buena voluntad.
Así que escuchadme, guerreros, escuchadme, madres.
No hay recompensa en la masacre de vuestros hermanos.
Atención, si vuestro sentido común es justo,
escuchad lo que hoy declaramos.
¡PAZ!
A vosotras,
razas de todas partes.
¡Paz!
¡Abandonad el suicidio
bañado en sangre
y vivid ahora en paz!
¡Hacedme eco!
Ya que en vuestros corazones
anheláis amor, ¡no muerte!
PAZ,
la hemos declarado.
¡Las querellas y las luchas
deben terminar!
Sólo en la paz
podrá la Tierra sanar.
Y ahora encontrad éxtasis
en el amor, amor por
la
Tierra, por todos, amor.
Los dioses de la paz
han hablado ya.
¡OBEDECED!

