ada su dedicación continuada al desarrollo y la expansión de Scientology, no fue sino hasta fines de 1973 que Ronald pudo entregarse otra vez a la música de una manera seria y dedicada. El marco fue su barco de investigación, el Apollo, que en aquel momento se hallaba en el mar, en el Mediterráneo y el Atlántico, y desde donde informó a un arreglista/compositor británico: “Se me ocurrió que como teníamos algunos músicos a bordo, esparcidos entre la tripulación, deberíamos formar una organización conocida como la ‘Apollo Troupe”. La tripulación a la que se hace referencia eran miembros de la Organización del Mar de Scientology, fundada en 1967 para apoyar la investigación de Ronald y, además, para fomentar el crecimiento de Scientology. Además de todos los demás beneficios a tener gracias a la formación de una compañía de a bordo, estaba el constante interés de Ronald por que el Apollo proporcionara alguna forma de intercambio con aquellos puertos que regularmente proveían muellaje y hospitalidad. En consecuencia, y dada la tradición náutica de las bandas de a bordo, lógicamente planteó la pregunta: ¿Por qué no organizar una compañía musical en nombre de la buena voluntad de la gente del puerto y del intercambio cultural?

Esto empezó en serio con una actuación preparada con gran rapidez en el festival de invierno en la isla portuguesa de Madeira. Si la audiencia no era particularmente sofisticada –bajo un régimen de derechas, mucha de la música popular no se había abierto paso en Portugal– los residentes de Madeira estaban dotados, sin embargo, de buen juicio artístico, con una rica herencia musical de danzas y baladas. Aunque tres de los diecisiete intérpretes originales podían afirmar tener alguna experiencia profesional, los restantes eran estrictamente aficionados –músicos de bandas de garaje, como se decía, y sólo remotamente capaces de una interpretación cohesiva. Sin embargo, bajo la tutela de Ronald– y él los ejercitaría inicialmente nota a nota –el debut de Madeira en la concha acústica de una banda municipal reveló ser un éxito absoluto, y la primera de las compañías, la “Apollo Stars”, había nacido.

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