n primer lugar, la herencia musical de L. Ronald Hubbard vino con el paisaje de su juventud. Entre otras memorias tempranas, él solía hablar de su bisabuelo “aserrando” con un violín country durante las cálidas tardes de Oklahoma. Con el traslado de la familia Hubbard a Montana en 1913, aquellos primeros sones siguieron manteniéndose típicamente del Oeste: baladas indígenas cantadas al calor de las hogueras de campamento, bandas musicales de vaqueros y las rítmicas rondas de los bailes de figuras de las fiestas country. En un ensayo posterior sobre este tema, haría la observación de que aquellos compases pronto iban a perderse en una interpretación de Hollywood mucho más sosa, por ejemplo, con Roy Rogers y Gene Autry. Pero el original, como mantendría durante largo tiempo, había sido absolutamente irresistible: una música espontánea y abierta que siempre “perdurará en la memoria de la gente”. También de notable influencia, a través de su juventud, fueron las raíces verdaderas del sonido country, lo que incluía las melodías que sobrevivían, que los trabajadores de ferrocarril irlandeses habían traído y los lamentos sobre la vida en el campamento minero de los –así llamados– “del 49”, que llegaron con la fiebre del oro de 1849, y las de los vaqueros agonizantes. De menos influencia, pero aún digno de mención, fue el piano clásico, que estudió con un familiar de edad avanzada. Por otro lado, él se auto-educó en el saxofón, el banjo y la armónica.

Según parece, su primera actuación en público fue un asunto improvisado en Great Falls, en el estado de Montana, en donde, según mencionara vívidamente en uno de sus diarios en 1928: “Dunc y yo compramos unas armónicas y tocábamos en la calle mientras Bert, el chico grande de Wyoming tocaba un tambor de hojalata y Sapp pasaba el sombrero”. La armónica, por cierto, seguiría siendo durante mucho tiempo uno de los instrumentos favoritos sobre todo por sus ventajas. Finalmente coleccionaría varias docenas de varios tamaños y tonalidades, y las llevaría siempre en sus extensos viajes por tierras lejanas.






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